Durante el tiempo del Servicio Militar, estuve en San Sebastian. Un amigo y artista compositor me propuso un día visitar a la «bruja buena» como la llamaba él,. Desde que subí al monte Ulia, mi admiración por Marituxu fue constante. Me inició en el mundo del Tarot, y otros temas de esoterismo. Este es un homenaje a ella, lo mismo que hizo Anton Larrauri con su música,